lunes, 5 de enero de 2009

réplica del alma triste a una triste historia

Peco de indiscreta
cuando busco quien comprenda
el desgarro de vientre
el sudor de mi impotencia
el cansancio de mi pluma
que se bate ambivalente
en este mar de llanto
de estas tripas que me duelen
cada vez que me confundo
entre la justicia y la venganza
la historia y la memoria
la ilusión y la esperanza
No me gusta el amarillo
ni el verde ni el naranja
no le encajan a mi sangre
ni al negro de mi alma.
No pretendo hacer amigos
en este mundo sordo
quiero levantar mi guerra
contra todo, contra todos
Quiero un opus dei a la cena
amarrado de pies y puños
y profanar con esta triste historia
la ceguera que se impuso
Cirugía a corazón abierto
de quien predica y no practica
el sufrir de mis entrañas
la tortura de velas blancas
la condena de mi culpa
por mi jodida ausencia
en los años sangrientos
de ésta, mi tierra amnésica
por pisar pasto nuevo
sobre tantas apagadas
y olvidarme cuántas veces
de las palomas mutiladas
sueños rotos, balas perdidas
víctimas de esta masacre
en nombre de dios
y mi patria asesina
por nacer diez años tarde
a la ráfaga de muerte
y no tener más arma
que mis dedos que se mueven
sin sentido ni compás
sin razón más que aliviar
una pena que me quema
en el seno de mi mente
de mis manos, de la letra
de la rabia y paladar

3 comentarios:

Any dijo...

extrañaba esta parte tuya... hace tiempo que no estaba de este lado tuyo..

Goyette Dos Gallos dijo...

Triste historia, es nacer, es saber, y esa muerte que nos perdimos, bajo una consigna, sólo una consigna.

Ya no sé.

Pero me quedo.

Un gran abrazo.

Paz dijo...

Que el rencor no carcoma tu capacidad de decir: culpable tu, solo tu y no todos, ni tu raza, ni nada.

Abrazos, muchos muchos, demaciados meses sin venir, quizás un año??