miércoles, 3 de diciembre de 2008

de la culpa, mañana

Tanto duele
Y presiona el espíritu
De los desilusionados,
Los marginados,
Los muertos vivientes,
La sangre que corre,
Babilonia moderna.

Tanto aprieta
La culpa del poderoso,
Al que madruga al trabajo,
Al que no lo tiene,
Al que lo busca,
Y al que no lo quiere
Nunca, tanto duele.

Ombligos lloran
En mi tierra sádica,
Se silencia el espíritu
De los explotados
En el metro,
La micro
Y los paraderos.

Como perros,
Acarreados,
traicionados,
No profanan el silencio
Ni con gritos callados,
No se cansan
Ni los torturados.

Tanto duele la culpa cada mañana.

1 comentario:

B! dijo...

se me revuelven las tripas cuando pienso en esas cosas... pero me recorforta un recuerdo de ti, de mi, de un oficinista cuarenton y una viejita de 70... levantando una barricada en la alameda en apoyo a los pinguinos ¿te acuerdas?.... y no te olvides... mas temprano que tarde...