viernes, 26 de septiembre de 2008

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Me matan lo domingos en Serena y las tardes de lluvia de Santiago.

Me mata que la historia sea cíclica, que no aprendamos de los errores

Me matan los porque sí, porque debe ser, porque así ha sido siempre

Me mata la nostalgia, la sospecha y el frío que se cuela por la espalda

Me matan las malas respuestas, los egos elevados y la loza por lavar

Me mata la distancia, la indiferencia, los diarios, la radio y la televisión

Me matan los chocolates amargos, las críticas impresionistas y el polén primaveral.

Me mata levantarme igual que ayer, tomar el mismo desayuno, beber siempre café.

Me matan las planificaciones a largo plazo, la fe y los sistemas sistémicos

Me matan las mentes suicidas, las organizaciones provida y la ley de gravedad

Me mata la pasión de multitudes y las tecnologías intergalácticas de comunicación

Me matan los pellizcones en la mejilla, los amigos del amigo, el abuso de poder

Me mata el suspiro de impotencia, me mata el conformismo de mi patria

Me mata su silencio, ser todo lo contrario, callarme este martirio, morir sin volverte a ver

Y así y todo, no quiero que me llores, que me veles y me entierres

Ríeme, diseccióname y repárteme entre tantos otros a quienes la vida los mata

Entre el que me mata y el que no ayuda, el que quiere que lo lloren y el que aún cree en las hadas

Así nadie se termina de morir, dulce agonía de condena

Aunque sea la muerte en el fondo, la que nos mate de miedo o de pena

4 comentarios:

Vicuña dijo...

me quede sin palabras...

Te amo


Te amo mucho

B!

oceano dijo...

He compartido, en la distancia y en mi persona, muertes parecidas a las tuyas. Y por ello te saludo.
Oceano

Cami dijo...

"Me matan las malas respuestas, los egos elevados y la loza por lavar"...con respecto a esto ultimo...JURO AYUDAR CON EL LAVADO DE LOZA EN EL DEPTo, asi que tranqui, por lo menos algo =p

Goyette Dos Gallos dijo...

Precioso, a mi igual me mata Provida, gracias por compartirlo.

Un abrazo